Comunidad Franciscana en el Camino de Santiago. VALLE DE VALCARCE
Vega de Valcarce. León. contacto: fraydino@yahoo.es

 

 

 

Loado seas mi Señor por la hermana inquietud que nos habla de tu presencia

Etapa 6.- Encuentro
'No hay peor cosa que la instalación -pensaba Francisco-. En el campo abierto, en la arena del combate es donde el hombre se fortalece'. Por eso Francisco no retenía por mucho tiempo a sus hermanos. Muy pronto los soltaba a los caminos abiertos del mundo porque sabía que sin batalla no hay fortaleza y que la madurez es fruto de muchas heridas. Y dijo a sus hermanos: ‘¿Qué quiere el Señor de todo esto? Sin duda quiere librarnos de la tentación de la instalación. ¿No decimos todos los días que somos peregrinos y extranjeros en este mundo? Recordad, pues: donde hay instalación hay seguridad y donde hay seguridad, no hay pobreza. No busquéis otra seguridad que el saberos amados del Altísimo'.

Ante la insistencia de Rufino por querer saber dónde, como y cuándo encontrar a Dios, Francisco le responde:

«Dios es, eso nos basta. Y eso nos hace libres. ¿Comprendes?, Si supiéramos adorar nada podría verdaderamente turbarnos: atravesaríamos el mundo con la tranquilidad de los grandes ríos».

(Francisco de Asís, el Buenagente)

Signo: un corazón preparado

El momento del encuentro no tiene una hora fija, y muy pocas veces acontece en el lugar que habías previsto con anterioridad; puede estar al final del camino pero también en su inicio; Como dice el libro de los Proverbios, nadie conoce el camino del viento, ni la hora de su llegada; esto hace más urgente el estar preparado por si el Encuentro tiene ya su momento.

Mateo 19,16-21
«Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes

y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en los cielos;

luego ven y sígueme».

Padre nuestro que estás en el camino

de cuantos han cargado

a la espalda su mochila

y te dejas sentir

en el corazón que busca y camina.

Santificado sea tu nombre

y conocido de todos tu amor de Padre;

dichosos los que han sentido

la necesidad de encontrarse contigo

porque Tú les llenarás de Vida.

Venga a nosotros tu Reino,

la certeza de sabernos amados de ti,

la alegría de vernos más cerca día a día,

la dicha de ser más hermanos que ayer.

Hágase tu voluntad,

así en el camino como en la vida.

Que tras nuestro regreso a casa

no perdamos nunca la memoria

de este encuentro contigo en el camino,

y seamos cada día más tuyos,

más nosotros mismos.

Danos la fuerza necesaria

para mantenernos ‘en camino',

para vivir siempre según tu voluntad,

para ser felices en tu nombre.

Si algún día olvidamos este encuentro

si buscamos seguridades lejos de Ti,

si otros dioses nos llevan por otros caminos

o si un día dejamos de buscarte…

perdónanos, Señor,

y déjanos caer, parar, recordar,

volver al camino que nos devuelva a Ti.

No dejes que esto ocurra,

No nos dejes caer en nosotros mismos,

No permitas que se apague la inquietud

que nos tiene hoy en tu búsqueda.

Líbranos de perder nuestra libertad,

la que nos hace ‘hijos de Dios'. Amén.