Comunidad Franciscana en el Camino de Santiago. VALLE DE VALCARCE
Vega de Valcarce. León. contacto: fraydino@yahoo.es

 

 

 

‘Todos somos peregrinos, que camino andamos' (Gonzalo de Berceo)

Etapa 1ª. UN DÍA CUALQUIERA


«Quién pudiera dejarse de disfraces y ser, sencillamente. Sin más; tal como es uno, como los animales, o el sol o los almendros.

¡Esa pasión inútil por ser siempre el primero!. ¡Esta náusea constante de vivir hacia afuera! ¡Ese absurdo de vida donde apenas importas y no sabes si vives o te viven los otros, porque desde pequeño te colocan encima un apellido, unas metas, unos esquemas sociales, y acabas no sabiendo quién eres, qué deseas de veras o si hay alguien que no te esté mintiendo...


...sería hermoso tener la valentía de andar desnudo y libre y alegre como el viento, sin más riqueza que tu propio ser y el pan nuestro de cada día.


...y si existe ese Otro, esa fuente de dicha donde puede beberse el agua a borbotones en vez de en estos tristes sorbitos de alegría, ¿cómo va a conformarse Francisco Bernardone con ser una luciérnaga pudiendo ser estrella?.

(Francisco de Asís, el Buenagente)


Palabra de Dios

Génesis 12,1-2.4

El Señor dijo a Abran: Sal de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, y vete a la tierra que yo te indicaré. Yo haré de ti un gran pueblo. Te bendeciré y tu nombre será una bendición.

Oración para empezar a caminar

Padre nuestro, Dios creador,

que me has creado a mi, y al sol y a las estrellas,

que has llenado mi espíritu de inquietud

y has sembrado de caminos toda la tierra.

Tú inventaste el agua pura para aliviar la sed,

llenaste de trigo los campos para saciar el hambre

y de flores la tierra para compartirnos tu gloria.

Pero dejaste un vacío en mi corazón,

una marca de tu Espíritu

que me impide instalarme en mi rutina diaria,

que me pide dejar a un lado mis seguridades,

que me lleva a buscar una plenitud mayor.

Como la vida que surge de una semilla,

con la fuerza de una corriente de agua,

con el afán de un niño en sus primeros pasos,

hoy salgo de ‘mi tierra' para comenzar este camino.

Desde la confianza pura y sencilla por saber

que eres tú quien pone al hombre en camino,

quien guarda mis pasos, y me brinda protección,

hoy yo también me llamo Abraham

y necesito escuchar tu voz, conocer tu voluntad,

salir en tu búsqueda, ¡OH Dios!.


No me dejes caer en la tentación
de mirar atrás, de recordar comodidades,

de exigir preferencias, de poner condiciones,

o de ceder ante el primer síntoma de cansancio.

Dame la fuerza necesaria para llegar cada día,

la luz suficiente para nunca perderme,

para nunca perderte,

constancia para sobrellevar las dificultades.

fraternidad para compartir afanes

y para celebrar las alegrías de cada jornada.

Llena tú, OH Dios, todos mis días

de tu pan y tu palabra.

Signo: Un puñado de tierra

Coge tierra de tu lugar de origen y ve dejando un poco en cada fin de etapa. Te ayudará a conocer lo que has dejado y lo que has recibido a cambio.