
Comunidad Franciscana en el Camino de Santiago. VALLE DE VALCARCE
Vega de Valcarce. León. contacto: fraydino@yahoo.es
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Día Sexto Santiago
Nota El lugar donde se establece un asentamiento humano transmite su carácter. La orografía, el clima y la luz de una zona determinada son factores que influyen notablemente en la cultura y en la personalidad de un pueblo. Santiago se construyó en el cerro de un bosque, a 260 metros sobre el nivel del mar. La ciudad está situada en la mitad septentrional de Galicia y en dirección oeste, a unos cuarenta kilómetros de la ciudad, nos encontramos el litoral. Hacia el este limita con las tierras de interior y el sector norte está regado por el río Tambre, que discurre a través del Val do Dubra. En la zona sur, otro valle, el del Ulla suaviza la orografía del paisaje. La ciudad marca un punto de transición imaginario entre las escarpadas Rías Altas y las ondulantes Rías Baixas y participa, por lo tanto, de la Galicia septentrional y de la meridional. La parte norte-este recoge los trazos de la Galicia interior y la parte sur-oeste asimila la influencia del litoral y de las tierras bajas. El ayuntamiento tiene una extensión de 223 km cuadrados, con una población estimada de casi cien mil habitantes, distribuidos entre las 28 parroquias que lo constituyen: Aríns, Bando, A Barciela, Busto, O Carballal, O Castiñeiriño, Cesar, Conxo, O Eixo, A Enfesta, Fecha ( San Xoán y Santa Cristina), Figueiras, Grixoa, Laraño, Marantes, Marrozos, Nemenzo, A Peregrina, Sabugueira, San Caetano, San Lázaro, San Paio, Sar, Verdía, Vidán, Vista Alegre y Villestro. En este territorio la arquitectura se mezcla con pequeños prados, tierras de cultivo, ríos, riachuelos y laderas, donde proliferan los bosques de pinos y eucaliptos. Esta es una tierra fértil, húmeda, casi siempre regada por la lluvia y mimada por las nubes. El clima es oceánico húmedo (templado y lluvioso). La temperatura media anual es de unos 13 grados. En invierno la media ronda los 8 grados, mientras que en verano es de unos 19 grados. El distanciamiento del litoral y su altitud enfrían moderadamente las temperaturas con respecto a las zonas de la costa. A principios del siglo IX, en un bosque llamado Libredón, se encontraron los posibles restos del Apóstol Santiago, el Mayor. Poco tiempo después del descubrimiento de la Tumba, la sede episcopal asentada en Iria (Padrón) se trasladó a Compostela. El hallazgo del Sepulcro fue la base sobre la que se cimentó la ciudad. Durante el siglo X la pequeña villa comienza a consolidarse como un emergente centro demográfico, administrativo y de intercambio. En los siglos posteriores, XI y XII, se produce un importante desarrollo urbanístico. En este período, gracias a su carácter de santuario de las peregrinaciones, su control comercial sobre las tierras del litoral y las numerosas construcciones llevadas a cabo bajo el mandato de los obispos, la villa consolida su expansión y su dominio. En los albores del siglo XII, en la cumbre de este esplendor religioso, político y cultural, comienza la construcción de la nave central de la catedral. También en este período el obispo Xelmírez, mientras impulsa ferozmente el desarrollo urbanístico, consigue de Roma la Silla Episcopal. Desde estos siglos hasta finales del XVIII la ciudad-santuario fue escogida como lugar de residencia de la nobleza y de las principales órdenes religiosas, además de convertirse, con Roma y Jerusalén, en el centro de peregrinación más importante de occidente. A principios del siglo XVI se crea la Universidad, patrocinada por el fuerte poder eclesiástico. En este siglo la reforma protestante y la peste que azota Europa debilitan no sólo a las peregrinaciones sino también el desarrollo de la ciudad. En el siglo XVIII la actividad económica inicia un traslado progresivo hacia el litoral atlántico, de manera que las villas del interior van perdiendo el control de esta vigorosa fuente de ingresos. Por el contrario, las tierras del litoral asimilaron el mando del comercio. Desde esta época hasta el siglo XX las actividades más importantes de Santiago son la universitaria, la religiosa y la sanitaria. A partir de los años 60, gracias al incremento considerable de la población estudiantil y la creación del Hospital General de Galicia, la ciudad comienza a recuperar su antigua prosperidad. Años más tarde se convierte en capital política y administrativa de la Comunidad Autonómica de Galicia. Una vez iniciado este resurgir y hasta nuestros días, en los albores del siglo XXI, Compostela emerge como centro cultural de Galicia y símbolo de la unidad para todos sus habitantes. En el ámbito urbanístico además de cuidar su fascinante zona vieja, la ciudad ya cuenta con una infraestructura y arquitectura propias de cualquier capital europea. Las modernas construcciones (Auditorio, Centro Gallego de Arte Contemporáneo, Palacio de Congresos, teatros...) han sido acertadamente ideados para difundir y asimilar la cultura del nuevo milenio. En el año 1993 (Año Santo) la villa acogió cerca de siete millones de turistas, proponiendo las mejores ofertas culturales del momento. Los datos contrastados por la Oficina de Turismo y las fuerzas de seguridad revelan que en 1999 el número de visitantes fue de once millones, con lo que se logró superar notablemente todas las previsiones hechas hasta entonces. Según los organismos de Cultura, los actos principales del Xacobeo fueron seguidos por 400 millones de espectadores. Hoy, en el 2000, Santiago comparte con otras ciudades europeas la capital cultural. El programa de actividades que se desarrollará durante este año es ambicioso, enriquecedor y muy atractivo. Con el final del último Año Santo del milenio, 1999, se cerró la Puerta Santa, pero la ciudad sigue abierta, expandiéndose como una lluvia de estrellas. La historia de Santiago de Compostela es la historia de un camino, de un camino de ceniza y semilla. El peregrino origina una simbiosis entre presente y pasado, tradición y modernidad. El recogimiento y la intimidad del que transita irradian universalidad. Desde el siglo IX hasta nuestros días la peregrinación a Compostela se consolidó como una de las rutas más importantes del cristianismo. De los lugares más recónditos del continente europeo parten miles de peregrinos aventureros. En el siglo XI quedó fijado el camino principal hacia Santiago. Hasta entonces existían diferentes rutas llenas de peligros, los robos, las enfermedades e incluso los asesinatos eran asiduos compañeros de los peregrinos. A partir de los siglos XI y XII se construyen puentes, calzadas, hospitales y hospedajes. Las peregrinaciones originan nuevos núcleos de población, alrededor de los cuales se produce una constante renovación económica y cultural. El camino supuso para occidente el germen del europeísmo, una fuente de comunicación y de intercambio
Texto: “He aquí, el mismo día dos de ellos iban a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. Iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido. Sucedió que, mientras iban conversando y discutiendo el uno con el otro, el mismo Jesús se acercó e iba con ellos. Pero sus ojos estaban velados, de manera que no le reconocieron. Entonces les dijo: -¿Qué son estas cosas de que estáis conversando entre vosotros mientras camináis? Se detuvieron con semblante triste. Y respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: -¿Eres Tú el único forastero en Jerusalén que no sabes las cosas que han acontecido en estos días? Entonces él dijo: --¿Qué cosas? Y ellos dijeron: --De Jesús de Nazaret, que era un hombre profeta, poderoso en obras y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y de cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros dirigentes para ser condenado a muerte, y de cómo le crucificaron. Nosotros esperábamos que Él era el que habría de redimir a Israel. Ahora, a todo esto se añade el hecho de que hoy es el tercer día desde que esto aconteció. Además, unas mujeres de los nuestros nos han asombrado: Fueron muy temprano al sepulcro, y al no hallar su cuerpo, regresaron diciendo que habían visto visión de ángeles, los cuales les dijeron que él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y hallaron como las mujeres habían dicho, pero a Él no le vieron. Entonces Él les dijo: -¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciese estas cosas y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés y todos los Profetas, les interpretaba en todas las Escrituras lo que decían de Él. Así llegaron a la aldea a donde iban, y él hizo como que iba más adelante. Pero ellos le insistieron diciendo: -Quédate con nosotros, porque es tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, para quedarse con ellos. Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan, lo bendijo y les dio. Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le reconocieron. Pero él desapareció de su vista. Y se decían el uno al otro: -¿No ardía nuestro corazón en nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos abría las Escrituras? En la misma hora se levantaron y se volvieron a Jerusalén. Hallaron reunidos a los once y a los que estaban con ellos, quienes decían: -¡Verdaderamente el Señor ha resucitado y ha aparecido a Simón! Entonces ellos contaron las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo se había dado a conocer a ellos al partir el pan (Lc 24, 13-35).
Oración Aquí me tienes, Señor, descubriendo de nuevo tu voz, delante de mi puerta, llamando… Aquí me tienes, dispuesto a escucharte y abrirte para que entres y celebremos juntos un banquete… Aquí me tienes, con el corazón abierto para escuchar tu voz, abrir mi puerta, sentarme en tu mesa, comer contigo… Porque a tu lado, la salvación llega a mi casa… Entra, Señor, pasa, siéntate conmigo…
Tema: En el camino de Emaús ¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?. Cuando estamos tristes, elegimos quedarnos en casa y eso parece que sólo aumenta nuestra pena, no nos resuelve nada. En ocasiones, depositamos nuestra confianza en un lugar equivocado, en una persona equivocada, en unas expectativas equivocadas, pero el error nos defrauda y es preciso esperar a que alguien se acerque a nosotros, acompañando nuestra historia, y nos ayude a desvelar el sentido de estas cosas hasta que nuestro corazón despierta y reconoce la ruta adecuada en un gesto como partir el pan, se reavivan la esperanza y la fe. En el pan de vida, en la amistad, en la solidaridad se nos abren los ojos y somos capaces de descubrir a Cristo Resucitado, que nos invita a ponernos en camino de nuevo, a regresar y contar todo lo ocurrido, lo que hemos visto y sentido (ardía nuestro corazón”). La desilusión, la desmotivación se convierten en testimonio vibrante: “hemos encontrado al señor”. Y este encuentro nos ha ayudado a leer la historia, la realidad, de otra manera, ha dado un nuevo sentido a los acontecimientos vividos, ha cambiado en nuestro interior una actitud vital, ha abierto un nuevo camino a la esperanza, un camino más verdadero.
Recogida Dedica un tiempo al silencio. Tómate un tiempo a solas para recoger este día, para recuperar los sentimientos más importantes que has vivido, para prestar un poco de atención a tus pensamientos a lo largo de esta jornada de camino, y también a tu conducta... cómo, dónde, con quién, a quién caminas?. ¿Hacia dónde vas?. ¿Cómo están tus ánimos? ¿Cómo ves los ánimos de la Iglesia? ¿Qué te sugiere el camino?... Haz tus anotaciones en este espacio en blanco. No te preocupes si no surge nada, no te inquietes, no pasa nada... haz la señal de la cruz tomando plena conciencia de que todo lo creado está bajo la bendición de Dios.. |
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"Turista es quien pasa sin carga ni dirección. |
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