
Comunidad Franciscana en el Camino de Santiago. VALLE DE VALCARCE
Vega de Valcarce. León. contacto: fraydino@yahoo.es
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2ª Etapa: Tui
Antiguamente, los peregrinos procedentes de Portugal accedían a la Ciudad de Tui cruzando el río Miño en barca. En el año 1884, la construcción del Puente Internacional determinó un paso peatonal. Tomamos, pues, como punto de entrada del Camino desde Portugal, el viejo Puente Internacional. Desde aquí, el trazado se dirige, ya en procura del Camino primitivo, hacia el puerto tudense de Lavacuncas, donde se producía antaño el desembarco de peregrinos, situado a espaldas del actual Parador de Turismo. Desde el viejo puerto, el trazado se dirige hacia el casco antiguo de Tui siguiendo el denominado Camiño da Barca, para seguir por las calles Obispo Maceira, Costa do Piñeiral y Tras a Obra. Ya en la magnífica Plaza de la Catedral tudense y bordeando el Museo Diocesano (antiguo hospital de peregrinos), el Camino busca el túnel del Convento de las Clarisas para descender a la vega del Miño y cruzar ante las iglesias de Santo Domingo y San Bartolomé (la más antigua de Tui). La ruta, al poco, discurre por la peligrosa N-550 hasta la capilla de A Virxe do Camiño. Desde este punto, la carretera local de Paredes de Abaixo te acerca hasta el evocador Ponte das Febres o de San Telmo. Aquí se presentan dos opciones: continuar la ruta que surge frente al puente, de difícil tránsito en invierno, o tomar la de la izquierda, que da un pequeño rodeo. Ambas te llevan hasta el lugar de A Madalena. Continuando muy cerca de la iglesia de Santa Columba de Ribadelouro, el Camino se empina, tras atravesar el viejo puente de Orbenlle. Dejando a poniente las Gándaras de Budiño, debes atravesar un polígono industrial aprovechando, en parte, un antiguo camino que discurre por cotas más bajas. La capilla de A Virxe da Guía te verá pasar rumbo a Porriño, que atraviesas por la Plaza de San Sebastián y Plaza do Concello, para llegar pronto a las inmediaciones de la capilla de A Nosa Señora das Angustias. Dos kilómetros al norte, cruzas la N-550 y el río Louro para, superado el Palacio de Mós, emprender la subida de la Rúa dos Cabaleiros. Por Enxertade, con el valle al naciente, llegas ya en ligero ascenso a la carballeira y capilla de Santiaguiño de Antas, un apacible lugar que bien merece un descanso. Luego pasando ante el miliario romano de Vilar de Enfesta o de Saxamonde, se atraviesa la meseta de O Chan das Pipas. Siguiendo la vía romana por el lugar de Padrón, el trazado se incorpora, de nuevo, a la N-550, internándose en Redondela a la altura del Convento de Vilavella. La ruta discurre en Redondela por la Rúa Padre Crespo, Plaza de la Farola y Plaza de la Alfóndiga, antes de llegar a la Iglesia de Santiago. Texto: “Entonces los Discípulos volvieron a los suyos. Pero María Magdalena estaba llorando fuera del sepulcro. Mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro y vio a dos ángeles con vestiduras blancas que estaban sentados, el uno a la cabecera y el otro a los pies, donde había sido puesto el cuerpo de Jesús. Y ellos le dijeron: -Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: -Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto. Habiendo dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie; pero no se daba cuenta de que era Jesús. Jesús le dijo: --Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que él era el jardinero, le dijo: -Señor, si Tú lo has llevado, dime Dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. Jesús le dijo: --María... Volviéndose ella, le dijo en hebreo: -¡Raboni! -que quiere decir Maestro-. Jesús le dijo: -Suéltame, porque aún no he subido al Padre. Pero ve a mis hermanos y diles: "Yo subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios." María Magdalena fue a dar las nuevas a los Discípulos: -¡He visto al Señor! También les Contó que Él le había dicho estas cosas” (Jn 20, 10-18).
Oración Señor, tú me invitas a caminar contigo antes que yo pueda tener proyectos para ti; tú me invitas a iniciar una ruta, antes que yo pueda decidir mi marcha; tú me invitas a tomar un rumbo antes que yo conozca la meta… ¡qué más da!, siento que tú caminas a mi lado, siento que habito a tu amparo, siento que me cubres y proteges, siento que tengo un refugio seguro en ti, siento que me guardas en todos mis caminos, siento que seguir tu camino es mejor que obcecarme en el mío, siento que tú vas por delante invitándome a caminar hacia el futuro… (Sal 90)
Tema: ¿Por qué lloras? El desconcierto, las lágrimas, la turbación, pueden estar junto a muchas de nuestras decepciones, junto a muchas de nuestras preguntas. Hay dolores, lamentos que no tienen respuesta, ni remedio. ¿Dónde está el Señor?¿Por qué su lugar parece vacío?. La crisis social, la exclusión, la discriminación, la desolación… todo parece hacer referencia a un sepulcro vacío. También en la Iglesia hay desolación, atención parcial a determinadas cuestiones, cenáculos lúgubres, oscuros y tristes, mientras el Señor parece estar esperándonos junto a los vacíos del hombre y la mujer de hoy. ¿Dónde estamos poniendo el mensaje del Señor y qué estamos haciendo de su memoria?. Aquí hay algunas respuestas: 1 Cor 12, 4-13; 15, 57-58; 2 Cor 3, 2-6; 4, 7-18; 6, 1-13.
Recogida Dedica un tiempo al silencio Tómate un tiempo a solas para recoger este día, para recuperar los sentimientos más importantes que has vivido, para prestar un poco de atención a tus pensamientos a lo largo de esta jornada de camino, y también a tu conducta... cómo, dónde, con quién lloras?. ¿Cuál es tu actitud ante la dificultad personal, social o eclesial? ¿Qué te sugiere el camino?... Haz tus anotaciones en este espacio en blanco. No te preocupes si no surge nada, no te inquietes, no pasa nada... haz la señal de la cruz tomando plena conciencia de que todo lo creado está bajo la bendición de Dios.. |
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"Turista es quien pasa sin carga ni dirección. |
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