Comunidad Franciscana en el Camino de Santiago. VALLE DE VALCARCE
Vega de Valcarce. León. contacto: fraydino@yahoo.es

 

 

 

3.1.- Día Primero  B racara Augusta

Nota

Conocida como Bracara Augusta, pasaban por esta ciudad las carreteras que conducían a Chaves, Astorga y Mérida. De la urbe romana sólo se conserva la Fonte do Ídolo, uno de los santuarios más importantes del periodo romano en la Península Ibérica, el cual se encuentra entre la Rua do Baio y la Avenida da Liberdade. Braga aún mantiene un conjunto de festejos y ceremonias que, sin duda, proceden de un tiempo en que, para bien o para mal, la vida de la ciudad giraba en torno a la poderosa y respetada Iglesia local. Las celebraciones de la Semana Santa transforman la ciudad y atraen a visitantes oriundos de los parajes más remotos. Con la creación de la Universidade do Minho, Braga experimentó una profunda transformación. La fuerte animación nocturna permitió recuperar los espacios con tradición de convivencia, que hoy constituyen uno de los mayores atractivos de la ciudad. Un paseo por Braga tendrá como referencia constante el imponente Bom Jesus do Monte, un santuario que domina toda la ciudad desde lo más alto de la misma y que posee una magnífica escalinata, que data de 1874.

 

Texto: “El primer Día de la semana, muy de madrugada, siendo aún oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido quitada del sepulcro. Entonces corrió y fue a Simón Pedro y al otro discípulo a quién amaba Jesús, y les dijo: --Han sacado al Señor del sepulcro, y no sabemos dónde le han puesto. Salieron, pues, Pedro y el otro discípulo e iban al sepulcro. Y los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó primero al sepulcro. Y cuando se inclinó, vio que los lienzos habían quedado allí; sin embargo, no entró. Entonces llegó Simón Pedro siguiéndole, y entró en el sepulcro. Y vio los lienzos que habían quedado, y el sudario que había estado sobre su cabeza, no puesto con los lienzos, sino doblado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo que Había llegado primero al sepulcro, y vio y Creyó. Pues aún no Entendían la Escritura,que le era necesario resucitar de entre los muertos” (Jn 20, 1-9).

 

Oración

Señor,

en ocasiones me ha parecido que te callas,

pero no es tu silencio,

sino mi sensación de carencia

y deprivación

por el vacío que requiere la libertad,

por la confusión

y el ruido

de lo dejado atrás,

pero aún en esas circunstancias

he esperado a tu tiempo

y he podido continuar el camino…

Los recuerdos, las personas,

los proyectos abandonados

reclamaban mi atención,

pero ya no han podido competir con tu Palabra

que ha descubierto en mí

una parte ignorada

llena del sentido de mí mismo,

del sentido de la vida,

del sentido de las trascendencia,

del sentido de la fe,

del sentido de ti, Dios,

que me abres a lo infinito…

y siento que esperar a tu tiempo

me permitirá continuar este camino.

Desde entonces ha surgido la batalla

entre mis nostalgias del pasado

y tu llamada al futuro,

entre las ataduras de mí mismo

y tu libertad inagotable

donde nada puede ser clandestino…

por esto espero a que se cumpla tu plazo

para saciar mi sed de lo eterno.

Y en esta batalla librada

ha nacido un silencio inesperado

tejido de la certeza

de una vida recién nacida,

porque en él,

estrenado, necesario, sereno,

confiado, alegre, pleno,

descubro la abundancia de tu presencia,

Dios mío,

la saciedad

de tu discreto amor

que llena la vida,

mi vida,

de equilibrio,

de conformidad,

de avenencia,

de concordia,

de calma,

de eufonía…

que colma mi corazón de gratitud

por ti,

por tu presencia,

porque has llegado sin retrasarte,

una vez más,

porque acudes a tu cita conmigo

y colmas con tu presencia

esta habitación mía

que es tu morada.

(Hab 1, 2-3; 2, 2-4)

 

Tema: Sepulcro vacío.

¿No nos falta un poco de pasión a los creyentes?. Parece que la imagen del sepulcro podría representar nuestras reticencias, nuestras sospechas ante la novedad y el cambio, nuestros miedos a morir para vivir. Parece que los cristianos nos hemos quedado perplejos ante la sociedad, ante la historia, desconcertados, paralizados porque se nos han caído encima los palos del sombrajo. Tememos perder las fuerzas al correr la piedra del sepulcro y por ese temor ya no lo intentamos. Muy temprano, antes del amanecer, nos ponemos en pie para caminar. ¿Qué podemos hacer?. El sepulcro está vacío y la muerte ya no ahoga nuestra fe, porque Cristo ha resucitado. Aquellas mujeres son muestra y representación de la Iglesia, en ellas está cada creyente, guiado a la tumba vacía para volver al camino, para hacer el Reino (Mt 28, 1-10; Mc 16, 1-11; Lc 24, 1-11; Jn 20, 1-18). ¿Andamos todavía con perfumes y vendas para embalsamar el cuerpo de Jesús?. El futuro es el tiempo de la gracia y la novedad del Reino ilumina la noche (Mt 28, 8; Mc 16, 8…). El sepulcro cerrado o vacío, encontrado así cuando todavía era de noche y estaba oscuro (Jn 1, 1) produce desconcierto y miedo si se ignora o se olvida el plan de vida que Dios nos propone: suelta el lastres que te impide superar el vacío y la sombra; busca las prestaciones más altas en tu vida personal; pon tus ojos en el Señor Resucitado, en él afrontaremos el silencio, la muerte, la sepultura

 

Recogida

Dedica un tiempo al silencio. Tómate un tiempo a solas para recoger este día, para recuperar los sentimientos más importantes que has vivido, para prestar un poco de atención a tus pensamientos a lo largo de esta jornada preliminar, y también a tu conducta... cómo, dónde, con quién te sitúas ante el sepulcro vacío. ¿Cuál es tu actitud antes de iniciar el camino, aquí en el punto de partida? ... Haz tus anotaciones en este espacio en blanco.

No te preocupes si no surge nada, no te inquietes, no pasa nada... haz la señal de la cruz tomando plena conciencia de que todo lo creado está bajo la bendición de Dios...

 

"Si no llegamos a amar, todos los caminos habrán sido inútiles"
(Abbé Pierre)